El Gobierno argentino reconoce un fuerte malestar con Brasil por los ataques de Milei, aunque descarta efectos en el comercio bilateral.

Tras un fin de semana de tensiones entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, la administración argentina admitió un «enorme malestar» en la relación bilateral, considerada como la peor en años.
A pesar de las diferencias, se asegura que no afectarán el vínculo comercial, según fuentes oficiales que destacan que «lo diplomático y lo comercial son cuestiones separadas».
Las críticas de Milei se extendieron a figuras brasileñas, lo que llevó al Ministerio de Relaciones Exteriores argentino a convocar a embajadores en un contexto de creciente fricción política entre ambos países.

