Un vistazo a los procesos invisibles que aseguran la seguridad y eficacia de los fármacos.

Detrás de cada medicamento, desde un comprimido hasta una inyección, hay una extensa red de decisiones y controles que garantizan su calidad. La Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) destaca que la seguridad no se evalúa solo al final del proceso, sino que se convierte en parte fundamental desde el desarrollo inicial.
Carolina Sian, directora de asuntos regulatorios de CAEMe, enfatiza que la confianza del paciente en un medicamento requiere procesos documentados y rigurosos. La calidad se asegura a través de normas de Buenas Prácticas de Fabricación que abarcan desde la selección de materias primas hasta el almacenamiento y distribución.
En Argentina, las empresas asociadas a CAEMe cuentan con modernas plantas de producción y laboratorios de control de calidad. Los medicamentos importados también deben cumplir con estrictos controles locales y obtener la aprobación de la ANMAT, asegurando así la protección del paciente y el fortalecimiento de la confianza en el sistema de salud.

