El piloto argentino emocionó a medio millón de personas en su despedida con el icónico monoplaza.

Franco Colapinto se despidió de su público en Buenos Aires, donde llevó a cabo una emocionante exhibición a bordo del Lotus E20 de 2012, ante una multitud de fanáticos y familiares.
Durante esta jornada, que fue la tercera de cuatro, Colapinto ofreció un espectáculo lleno de sorpresas y música, aunque no estuvo exenta de dificultades, ya que el monoplaza sufrió daños en la parte trasera y una de sus ruedas se rompió debido a la elevada temperatura.
El evento culminará en minutos, cuando el joven piloto realice una última vuelta en un micro descapotable, cerrando así una jornada memorable para el automovilismo argentino.

