La Justicia de Río de Janeiro suspendió la medida que permitía a Vasco usar el Maracaná para su semifinal de la Copa Sudamericana.

La incertidumbre sobre el escenario del partido del 20 de octubre entre Vasco da Gama y Boca Juniors se intensifica tras la suspensión de una medida cautelar que obligaba al consorcio del Maracaná a ceder el estadio.
La Conmebol podría intervenir si Vasco no logra garantizar una sede habilitada, ya que el estadio habitual del club no cumple con los requisitos de capacidad para semifinales.
Con el tiempo en contra y la presión aumentando, la decisión final sobre el lugar del encuentro podría recaer en la Confederación Sudamericana de Fútbol, que tiene la autoridad para designar un nuevo estadio.

