El outsider de la extrema derecha, Abelardo de la Espriella, se alza como nuevo presidente de Colombia, marcando un cambio radical en la política del país.

El 21 de junio, el «Tigre» Abelardo de la Espriella logró un ajustado triunfo en el ballotage presidencial, superando a Iván Cepeda por apenas 250.000 votos, lo que representa un 49,66% frente al 48,70% de su contrincante. Pese a las denuncias iniciales de Cepeda, el escrutinio final confirmó la victoria del candidato de «Defensores de la Patria».
De la Espriella, respaldado por figuras de la derecha regional y el ex presidente estadounidense Donald Trump, promete un giro hacia políticas conservadoras y de mano dura, especialmente en cuestiones de seguridad y economía. Con un discurso que se aleja del enfoque de «Paz Total» promovido por el gobierno saliente de Petro, el nuevo mandatario se propone afrontar el narcotráfico y los grupos armados con una postura agresiva.
Este cambio de liderazgo no solo refleja una división profunda en la sociedad colombiana, sino que también se inscribe en un fenómeno más amplio de “derechización” en América Latina, impulsado por el «factor Trump» y el ascenso de líderes conservadores en la región.

