El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió a la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en medio de tensiones internas por la nueva fórmula para medir la inflación.
Tras su salida, el Gobierno nacional ratificó que el cambio metodológico, previsto inicialmente para enero, fue postergado y el funcionario remarcó que “se va a cambiar cuando la inflación sea cero”.
“No queremos que el kirchnerismo utilice como excusa el que nosotros estamos falseando los datos de inflación”, sostuvo Adorni. En esa línea, el oficialismo resolvió continuar con el esquema actual de medición del índice de precios y añadió: “De hecho, lo hubiésemos modificado antes si hubiese sido así”.
El nuevo método iba a debutar dentro de pocos días para medir la inflación de enero de 2026. El cambio sustancial en el IPC radicaba en que empezaría a utilizarse la canasta de consumo que surge de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.

Luego de confirmarse la dimisión de Lavagna, fuentes de la Casa Rosada indicaron a Infobae que las diferencias entre el extitular del Indec y el ministro de Economía, Luis Caputo, venían de tiempo atrás y abarcaban cuestiones técnicas, políticas y personales. En ese marco, la implementación de la nueva metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se interpretó como una oportunidad para renovar la conducción del organismo.
Caputo explicó en Radio Rivadavia que el principal desacuerdo estuvo en el momento de llevar adelante la transición: mientras Lavagna proponía hacerlo de inmediato, tanto el presidente como el ministro preferían postergarlo hasta que el proceso de desinflación estuviera firme, con el objetivo de evitar “especulaciones mediáticas” sobre una posible manipulación de los datos.
Sobre ese punto, en una entrevista con LN+, Adorni afirmó: “Evidentemente, quiso aplicarlo ahora y no vio en su cargo la posibilidad de no hacerlo y se fue. Y esto no es nada ni bueno ni malo, ni nada para cuestionar o no cuestionar. Se han ido un sinfín de funcionarios del Gobierno porque tal vez no estaban de acuerdo, y está muy bien que así sea. Es hasta sano que así sea. Sería muy hipócrita que se sostenga en el cargo pensando que está haciendo algo en contra de lo que cree”.-

