Las críticas del presidente argentino a Lula generan un nuevo silencio en Brasil.

El presidente Javier Milei intensificó sus ataques hacia Luiz Inácio Lula da Silva, en un momento delicado para las relaciones entre Argentina y Brasil. Durante una reciente declaración, Milei lo calificó de «ladrón» y «corrupto», reavivando tensiones tras el restablecimiento de vínculos diplomáticos.
Desde Casa Rosada argumentan que no hubo nuevas críticas, sino que el presidente reiteró sus posiciones en respuesta a consultas, subrayando que lo dicho ocurrió en territorio argentino. Sin embargo, el oficialismo reconoce la delicadeza de la situación, especialmente tras los gestos de reconciliación entre ambos países.
A pesar del deseo de mantener la relación bilateral, desde Brasilia se advirtió sobre la seriedad de las ofensas de Milei, que complican la normalización del vínculo. En este contexto, Itamaraty optó por el silencio, sin realizar declaraciones tras las polémicas afirmaciones del mandatario argentino.

