El futbolista brasileño acusa al senador de tomar posesión de su propiedad sin pagar.

Richarlison, delantero de la selección de Brasil, se enfrenta al candidato presidencial Flávio Bolsonaro tras un conflicto legal por una lujosa casa en Ilha Comprida, en la costa de Angra dos Reis, que el jugador alega haber sido tomada sin compensación.
En un video publicado en Instagram, el futbolista revela que Bolsonaro, junto al abogado Willer Tomaz, se adueñó de la propiedad, valorada en 10 millones de reales, después de haber rechazado una oferta de compra. Richarlison señala que la justicia falló a favor de Tomaz a pesar de su inversión.
La controversia surge en un momento crítico, a menos de una semana del ballotage entre Bolsonaro y Lula Da Silva. En respuesta, el candidato desmintió las acusaciones en redes sociales, mientras Richarlison insiste en su reclamo: «¿Y mi isla?».

