El empresario teatral y la madre de la víctima enfrentan graves acusaciones de abuso sexual y extorsión.

El empresario teatral Aldo Funes, procesado por abuso sexual agravado, y Sandra Cárpena, madre de la víctima, enfrentan un pedido de prisión preventiva tras ser acusados de varios delitos graves. Las acusaciones incluyen violencia y amenazas hacia Brisa Póvolo, quien tenía 15 años en el momento de los hechos.
Cárpena, actualmente detenida, podría recuperar su libertad pronto, aunque se le responsabiliza por facilitar el contacto entre su hija y Funes. La querella pide incorporar agravantes por el daño psicológico que sufrió la víctima, quien ahora tiene 27 años y está embarazada.
Ambos acusados enfrentan penas que podrían superar los ocho años de prisión. La solicitud de prisión preventiva se basa en el riesgo de entorpecimiento de la causa y el poder económico de Funes, que podría facilitar su fuga o ocultamiento.

