El gendarme argentino relata el horror de su cautiverio bajo el régimen de Maduro.

Nahuel Gallo, quien estuvo detenido en Venezuela durante 448 días, rompe el silencio y narra cómo un viaje a ese país se convirtió en una pesadilla de maltratos y aislamiento. Su detención, que comenzó el 8 de diciembre de 2024, ocurrió cuando fue interceptado por agentes de la DGCIM al cruzar la frontera desde Colombia.
Durante una reciente entrevista, Gallo recordó cómo su teléfono celular fue el detonante de su arresto, donde los agentes se centraron en sus conversaciones privadas. A pesar de tener todos los documentos en regla, un comentario sobre la situación política en un chat con su esposa desató la violencia en su contra.
Tras ser identificado como gendarme, la brutalidad aumentó y Gallo fue sometido a torturas físicas y psicológicas. Ahora, de regreso en Argentina, busca justicia y ha presentado denuncias formales sobre las atrocidades que vivió, con la esperanza de que su historia sirva para visibilizar la dura realidad en las prisiones venezolanas.

