El presidente Javier Milei defiende la desregulación económica y critica a las grandes empresas en su discurso.

En su intervención en el Consejo de las Américas, el presidente Javier Milei reiteró su postura a favor de la desregulación de la economía, advirtiendo que «detrás de cada regulación hay un kiosco» y sentenció: «Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar».
Durante su discurso, atacó a la empresa Techint y las regulaciones que permitían exportar chatarra a precios bajos, además de señalar que el sector de neumáticos podía beneficiarse si los precios se alinean con los estándares internacionales.
Milei reconoció que algunas empresas pequeñas pueden desaparecer, pero argumentó que esto abre oportunidades laborales en nuevos emprendimientos, lo que no se traduce en un aumento del desempleo en el país.

