El defensor de Racing aclaró su polémica expulsión en el partido contra River Plate.

Marcos Rojo rompió el silencio tras su expulsión durante el enfrentamiento ante River, asegurando que el golpe a Lucas Martínez Quarta fue accidental y surgió de un forcejeo en el área. «Cuando me suelto, termino golpeándolo sin intención», explicó el defensor.
A pesar de la sanción, Rojo afirmó que no cambiará su estilo de juego. «Voy a tener más cuidados, pero no voy a cambiar. Me gusta la fricción y las divididas», declaró, rechazando cualquier insinuación de mala intención.
La expulsión del central, calificada como conducta violenta en el informe arbitral, ha generado rumores sobre una posible finalización anticipada de su contrato con la dirigencia del club.

