Una docente con condena por homicidio culposo es apartada tras denuncias de grabar a sus alumnos.

Roxana Carolina Cayo, de 53 años, regresó a la Escuela Granaderos de San Martín en Palermo tras cumplir su inhabilitación, pero fue separada por el Ministerio de Educación tras acusaciones de filmar a sus alumnos y castigar a quienes se negaban.
Los padres se alarmaron al enterarse de las extrañas actividades en el aula, donde la maestra grababa a los niños y les pedía que dibujaran documentos personales. Ante las denuncias, las autoridades educativas decidieron intervenir.
Cayo había sido condenada en 2014 por la muerte de su bebé de seis meses, pero la Cámara de Casación modificó su sentencia a homicidio culposo, permitiendo su reinserción en el sistema educativo, lo que ahora podría cambiar tras este nuevo escándalo.

