Investigadores buscan frenar la pérdida auditiva permanente causada por tratamientos oncológicos.

La quimioterapia, aunque efectiva en combatir el cáncer, puede dejar secuelas silenciosas, como la pérdida de audición, especialmente en niños. Medicamentos como el cisplatino y carboplatino se acumulan en el oído interno, dañando irreversiblemente las células sensoriales encargadas de la audición.
El Dr. Fernando Diamante, otorrinolaringólogo, advierte que la detección temprana es clave. Actualmente, muchos pacientes no realizan estudios auditivos adecuados durante su tratamiento, lo que retrasa la identificación de este daño.
En hospitales como el Garrahan, se están implementando programas para monitorear la salud auditiva de los pacientes. Con un enfoque proactivo, se espera que la combinación de tratamientos oncológicos y control auditivo mejore la calidad de vida de quienes enfrentan esta enfermedad.

