La Justicia de Rosario decide liberar al portero tras comprobar la falta de pruebas en su contra.

El juez Rafael Coria ordenó la liberación de R. L., de 55 años, tras las pericias en Cámara Gesell que descartaron las acusaciones de delitos sexuales contra tres menores. Las entrevistas no revelaron ningún indicio de abuso, lo que llevó a modificar su situación procesal.
Las declaraciones del personal del jardín confirmaron que el portero nunca estaba solo con los niños, y se identificó una inconsistencia clave en los horarios de asistencia de una de las presuntas víctimas, que no se cruzaba con el trabajador.
La causa había generado gran conmoción social, provocando intentos de agresión contra el portero y los docentes, lo que llevó a la intervención del Ministerio de Educación, que aún mantiene la suspensión del personal del jardín número 261.

