Un análisis revela cómo una ley militar de 1983 sigue determinando el valor del voto en las elecciones argentinas.

La Ley 22.847, impuesta por el último gobierno militar, establece la cantidad de diputados por provincia y no ha sido revisada en más de cuatro décadas, distorsionando la representación democrática.
A pesar de los cambios demográficos en provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, la distribución de las bancas permanece congelada, resultando en una desigualdad en el peso de cada voto.
Un nuevo proyecto busca ajustar la representación sin aumentar la cantidad de diputados, garantizando que cada ciudadano tenga el mismo peso en la Cámara, un principio fundamental de la democracia.

