El ajuste regirá durante mayo y junio y está atado al aumento del precio de los combustibles. Las sanciones más graves superan los 2 millones de pesos.

Las multas de tránsito en la provincia de Buenos Aires volverán a incrementarse en el próximo bimestre con una suba cercana al 17%, en línea con el aumento sostenido del precio de la nafta. La actualización impactará directamente en el valor de la unidad fija (UF), el parámetro que determina el monto de cada infracción.
Según la resolución oficial, la UF pasará de $1.896 a $2.215 durante mayo y junio, lo que representa un incremento del 16,8% respecto al período anterior. Este mecanismo de ajuste automático toma como referencia el precio del litro de nafta premium en La Plata, por lo que cada variación en los combustibles se traslada casi de forma directa al sistema de sanciones viales.
Este nuevo aumento se suma a los ajustes previos del año: un 5,6% en el inicio de 2026 y otro 4,9% en el bimestre marzo-abril, consolidando una tendencia alcista que ya había sido marcada durante 2025, cuando las multas acumularon subas cercanas al 30%.
Multas que superan los $2 millones
Con la actualización vigente, varias infracciones consideradas graves alcanzan cifras millonarias. Exceder la velocidad permitida, cruzar un semáforo en rojo, circular a contramano o manejar sin seguro pueden derivar en multas de entre $332.250 y $2.215.000.
En la misma línea, conducir bajo los efectos del alcohol o sin la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente también se ubica dentro de las sanciones más severas. Incluso, negarse a realizar un test de alcoholemia puede escalar hasta los $2.658.000, posicionándose como una de las penalidades más altas del sistema.
Infracciones leves: también con subas
Las faltas consideradas leves tampoco quedan al margen del incremento. No usar cinturón de seguridad o casco, circular sin documentación o estacionar en lugares prohibidos tendrá multas que van aproximadamente de $110.750 a $221.500.
Aunque estos montos son menores en comparación con las infracciones graves, el impacto en el bolsillo sigue siendo significativo, especialmente en un contexto de inflación y caída del poder adquisitivo.
Un sistema atado al precio de la nafta
El esquema de multas en la provincia está directamente vinculado al valor de los combustibles. Esto implica que, mientras el precio de la nafta continúe en alza, las sanciones viales seguirán el mismo camino.
En este caso, el incremento responde a la suba sostenida del combustible, que en los últimos meses se vio presionada por el contexto internacional y el encarecimiento del petróleo, lo que termina trasladándose a toda la estructura de costos.
Impacto y advertencia
El nuevo cuadro tarifario vuelve a poner el foco en el costo de incumplir las normas de tránsito. Más allá del carácter recaudatorio que suele cuestionarse, desde el Gobierno provincial sostienen que el objetivo es reforzar la prevención y reducir la siniestralidad vial.
Con valores que ya superan ampliamente el millón de pesos en muchos casos, el mensaje es claro: cometer infracciones no solo implica un riesgo en la vía pública, sino también un golpe económico cada vez más difícil de afrontar.

