Declaraciones enfatizan la inseguridad del seguimiento domiciliario del ídolo futbolístico.

En el juicio por la muerte de Diego Maradona, la médica Mariana Flichman declaró que el seguimiento domiciliario del exfutbolista no era una opción segura. Maradona se había negado a ingresar a una clínica especializada, una decisión que fue respaldada por sus familiares.
Flichman, quien fue gerente de Riesgo y Calidad Médica de Swiss Medical, reveló que recibió un aviso del entonces director de la Clínica Olivos, Pablo Dimitroff, sobre la intención de la familia de llevar a Maradona a su hogar, lo cual generó preocupación entre los médicos.
En el acta de externación presentada ante el tribunal, se destacó la recomendación de continuar el tratamiento en una clínica, que fue desestimada por la familia, lo que llevó a optar por el seguimiento domiciliario.

