La Cámara Federal de Casación Penal desestimó el pedido del empresario por su salud y la gravedad de sus delitos.

La Cámara Federal de Casación Penal rechazó la solicitud de Lázaro Báez para que se le otorgue prisión domiciliaria, argumentando que su estado de salud no justifica esta medida excepcional. Báez, que padece diversas patologías crónicas, sigue cumpliendo su condena en un establecimiento penitenciario.
Los jueces subrayaron que las penas privativas de libertad deben cumplirse en instituciones penitenciarias y que los delitos de corrupción cometidos por Báez perjudican al sistema democrático. Además, destacaron que su salud es atendida adecuadamente en prisión.
La defensa de Báez había argumentado que su salud se había deteriorado en prisión, mencionando demoras en la atención médica. Actualmente, el empresario cumple una condena unificada de 15 años por lavado de activos y administración fraudulenta, mientras enfrenta la complejidad de la enfermedad de su pareja y la crianza de dos hijos menores.

