El juicio por la masacre de Barracas avanza con declaraciones clave de los primeros en intervenir.

En el juicio por la masacre de Barracas, donde murieron tres mujeres y una cuarta resultó herida, dos policías testificaron que Justo Fernando Barrientos «estaba en sus cabales» durante el ataque del 5 al 6 de mayo de 2024.
La abogada querellante, Luciana Sánchez, explicó que los uniformados describieron su llegada al lugar y la intervención inicial, destacando que Barrientos no presentaba signos de intoxicación ni delirios, solo una herida superficial en el cuello.
El imputado, de 70 años, enfrenta cargos por lanzar una bomba molotov a la habitación de las víctimas. Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente, fue dada de alta el 3 de junio tras sufrir quemaduras graves.

