Nuevo protocolo médico podría abrir la puerta a más prisiones domiciliarias para represores detenidos.

La Corte Suprema de Justicia ha dado un paso significativo al aprobar un protocolo médico que evaluará las condiciones de salud de los internos en las cárceles. Esta medida, formalizada mediante la Acordada 21/2026, busca proporcionar a los jueces mejores herramientas para decidir sobre la prisión domiciliaria por razones de salud.
El protocolo, encargado al Cuerpo Médico Forense, incluirá exámenes médicos generales y evaluaciones sobre las condiciones de detención y tratamiento en los establecimientos penitenciarios. La Corte fundamenta su decisión en la Constitución Nacional, que establece que las cárceles deben ser sanas y limpias.
Actualmente, 519 personas están bajo investigación por delitos de lesa humanidad, de las cuales 440 gozan de arresto domiciliario. Entre los represores aún en prisión se destacan nombres como Alfredo Astiz, Jorge Eduardo Acosta y Christian von Wernich.

