Más de medio millón de chalecos antibalas vencidos se encuentran en depósitos de fuerzas de seguridad, generando preocupación por su uso indebido.

Las fuerzas de seguridad en Argentina acumulan más de 500.000 chalecos antibalas obsoletos, con un 64% de los 76.812 chalecos de Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal ya vencidos. Este material, que no garantiza protección balística tras cinco años de uso, ha llegado a manos de delincuentes.
La situación es preocupante; en septiembre de 2024, el ex vocero presidencial Manuel Adorni admitió que los policías usaban chalecos vencidos y anunció la adquisición de 19.700 nuevos para las fuerzas federales. Provincias como Córdoba y Entre Ríos también han reconocido el problema, incorporando nuevos chalecos ante la falta de material operativo.
La ANMaC ha establecido normativas para la destrucción de chalecos obsoletos, pero la implementación aún depende de decisiones gubernamentales. Actualmente, solo dos máquinas en el país están habilitadas para destruir estos materiales, aunque se estima que hay capacidad técnica y normativa para resolver el problema.

