El ministro de Economía lidia con reclamos de funcionarios y gobernadores por la falta de fondos y gestión.

En una semana complicada, Luis “Toto” Caputo, el ministro de Economía, se encuentra bajo el escrutinio tanto de miembros del Gobierno como de actores externos. Las críticas se centran en su gestión de fondos, donde se le acusa de no cumplir con las promesas de financiamiento, lo que ha generado descontento entre funcionarios y gobernadores.
Patricia Bullrich, senadora de La Libertad Avanza, ha sido una de las voces más críticas, señalando la responsabilidad de Caputo en los cambios en políticas de discapacidad y reclamando mayor transparencia. Gobernadores como Gustavo Sáenz de Salta y Osvaldo Jaldo de Tucumán también expresan su frustración por la falta de respuestas sobre obras esenciales.
A pesar de la presión, Caputo opta por el silencio y se enfoca en la gestión, con la meta del superávit fiscal como prioridad, en un contexto donde las promesas de financiamiento se han vuelto una cuestión delicada para su administración.

