La grave lesión de Tomás Aranda obliga a Boca a replantear su estrategia antes de la serie ante San Pablo.

La fractura de peroné de Tomás Aranda, que lo mantendrá alejado de las canchas durante meses tras una cirugía, supone un duro golpe para Boca Juniors a solo dos semanas del enfrentamiento con San Pablo en la Copa Sudamericana.
La ausencia de Aranda, clave en el esquema de Rodolfo Arruabarrena, abre la puerta a una posible reincorporación de Exequiel Zeballos, cuyo futuro en el club es incierto debido a negociaciones con Napoli.
Boca aún tiene tiempo hasta el 2 de septiembre para incorporar jugadores, lo que podría cambiar las prioridades del cuerpo técnico, que inicialmente buscaba un defensor central.

