El gobierno de EE.UU. se pronuncia sobre la controversia por la bandera de Malvinas en el Mundial.

La presencia de una bandera de las Islas Malvinas en el partido entre Argentina e Inglaterra desató reacciones políticas, provocando que el Departamento de Estado de EE.UU. aclarara que no toma posición sobre símbolos exhibidos por los hinchas en eventos deportivos.
La bandera, que fue desplegada por simpatizantes argentinos, llevó a la Federación Inglesa a expresar su preocupación a la FIFA, mientras que la Asociación del Fútbol Argentino subrayó que fue una manifestación espontánea de los aficionados. En Argentina, el hecho reavivó el debate sobre la soberanía de las islas.
El canciller Pablo Quirno enfatizó que el tema de Malvinas debe resolverse en foros diplomáticos, a pesar de que la controversia ha generado críticas y celebraciones en diversos sectores. La intervención de EE.UU. se produce en un contexto de relaciones diplomáticas sensibles entre Buenos Aires y Londres.

