Una jubilada perdió más de 2 millones de pesos en 22 minutos y el banco debe indemnizarla.

La Cámara Comercial de Buenos Aires dictó una sentencia contra un banco que no detectó ni detuvo transferencias fraudulentas que afectaron a una jubilada, quien denunció la sustracción de $2.430.000 en solo 22 minutos.
Los jueces enfatizaron que las seis transacciones consecutivas debieron haber activado alertas, dado que no eran operaciones habituales. Además, criticaron al banco por no verificar la identidad del usuario y por intentar que la víctima probara que no había compartido sus claves.
En el fallo, se consideró la vulnerabilidad de la jubilada, lo que llevó a los magistrados a ordenar la restitución del dinero y una indemnización de $2.500.000 por daño moral.

