La abogada argentina, retenida por gestos racistas, vive momentos de ansiedad ante la espera de la sentencia definitiva.

Agostina Páez, abogada de 29 años, se encuentra en un estado de angustia mientras aguarda la decisión de la Justicia brasileña tras ser condenada a dos años de prisión en suspenso por injuria racial.
La letrada, que lleva un dispositivo de monitoreo electrónico, manifestó su ansiedad y señaló que aún no se ha establecido un monto de caución ni una fecha de regreso a Argentina, lo que incrementa su incertidumbre.
Durante la primera audiencia del 24 de marzo, su defensora, Carla Junqueira, mencionó que el proceso podría trasladarse a Argentina, y que Páez ofreció disculpas a los demandantes.

