La genética revela que el ADN argentino es un mosaico de cuatro continentes.

En un contexto de debate sobre identidad y racismo en Argentina, estudios genéticos demuestran que el ADN nacional es una mezcla rica y diversa, con raíces en Europa, Asia, América y África.
El Dr. Adrián Turjanski, investigador del CONICET, señala que el 40% del ADN argentino proviene de Europa, mientras que un 25% es asiático, un 20% de pueblos originarios y un 10% africano, desafiando la noción de homogeneidad.
Además, se destaca que un 8% de los argentinos tiene ascendencia de Bangladesh, lo que refuerza la idea de que la identidad nacional es el resultado de complejas migraciones a lo largo de la historia.

