El imputado se mostró preocupado por su indemnización tras el crimen de su compañero en Recoleta.

Abel Guzmán, acusado de disparar y matar a su colega Germán Medina en Recoleta, declaró en el inicio del juicio, manifestando su angustia por la posible pérdida de una indemnización de 55 millones de pesos que nunca se concretó.
Durante su declaración, Guzmán relató que el conflicto con Medina surgió por diferencias laborales y admitió haber llevado un arma tras ser víctima de asaltos, aunque nunca denunció los hechos. El abogado de la víctima criticó su testimonio, señalando que buscó evadir la responsabilidad del homicidio.
El juicio, que continuará con la declaración de testigos el 21 de abril, tiene como fecha para el veredicto el 29 de abril. Guzmán permanece detenido en el penal de Ezeiza, enfrentando cargos por homicidio agravado.

