La reserva ovárica es clave para la salud reproductiva de las mujeres, pero muchas la descubren demasiado tarde.

Junio es el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, y en este marco, especialistas alertan que muchas mujeres solo se informan sobre su fertilidad al momento de buscar un embarazo. La postergación de la maternidad, impulsada por diversas razones, lleva a que el conocimiento sobre la reserva ovárica sea esencial para la toma de decisiones informadas.
La reserva ovárica, que indica la cantidad de óvulos disponibles, no presenta síntomas y su evaluación puede realizarse mediante estudios como la hormona antimülleriana (AMH) y ecografías. El Dr. Fabián Lorenzo, vicepresidente de SAMER, enfatiza la necesidad de que las mujeres inicien esta conversación antes de enfrentar dificultades para concebir.
La diferencia entre la edad cronológica y la reproductiva es crucial, ya que muchas mujeres se sienten saludables a los 35 o 40 años, pero sus ovarios pueden no estar en la misma sintonía. La preocupación por la fertilidad ha llevado a que la edad promedio de consulta se reduzca a 35 años, lo que refleja un creciente interés por la preservación de la fertilidad y la búsqueda de información confiable para planificar la maternidad.

