La decisión de Carlos Menditéguy de dejar el GP de Mónaco por Brigitte Bardot marcó su carrera en la Fórmula 1.

En 1956, durante el Gran Premio de Mónaco, el piloto argentino Carlos «Charlie» Menditéguy tomó una decisión inesperada: prefirió pasar tiempo con la famosa actriz Brigitte Bardot en lugar de competir, lo que le costó su lugar en la escudería Maserati.
A pesar de que su compañero Juan Manuel Fangio rechazó la invitación, Menditéguy aceptó y disfrutó de varios días en la Costa Azul, ausentándose de compromisos deportivos clave, lo que llevó a su despido por indisciplina.
Este episodio se ha convertido en una de las anécdotas más recordadas de la Fórmula 1, resaltando la personalidad carismática de Menditéguy, quien dejó una huella en el automovilismo y otras disciplinas deportivas en Argentina.

