El consumo de tabaco afecta no solo al fumador, sino también a su entorno, con nuevos productos que amenazan la salud pública.

El tabaco no solo perjudica a quien fuma; quienes lo rodean también inhalan un cóctel tóxico de más de 7.000 sustancias químicas, 70 de ellas cancerígenas. Según el Dr. Marcelo Cáncer, esto incrementa hasta un 30% el riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer en no fumadores.
A los peligros del humo de segunda mano se suman las bolsas de nicotina o «pouches», que, aunque parecen una alternativa limpia, son altamente adictivas y pueden causar graves problemas de salud. Estas bolsitas, sin tabaco y llenas de nicotina, se están popularizando entre los jóvenes, generando preocupación en los especialistas.
Dejar de fumar trae beneficios inmediatos a la salud, como la normalización de la presión arterial en 20 minutos y una reducción del riesgo de infarto a la mitad en un año. El Dr. Cáncer enfatiza que dejar el tabaco es crucial para proteger tanto la salud propia como la de los demás.

