La defensa del líder de una secta rusa solicita intervención internacional para frenar su posible encarcelamiento.

La defensa de Konstantin Rudnev, acusado de liderar una secta de trata de personas en Bariloche, presentó una solicitud urgente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONU para evitar su regreso a prisión. El pedido surge tras la revisión de su prisión domiciliaria por parte de la Cámara Federal de Casación Penal.
Rudnev, de 59 años, ha enfrentado serios problemas de salud, incluyendo hipertensión severa y secuelas de un ACV, lo que lo llevó a ser intervenido quirúrgicamente recientemente. Su defensa denuncia una falta de imparcialidad en el proceso judicial, argumentando que existe un riesgo inminente de revocación de su arresto domiciliario.
Además, la defensa exige medidas cautelares que incluyan atención médica especializada, acceso a su defensa y protección contra cualquier posible deportación a Rusia. Se alerta sobre el deterioro de su salud y se solicita que cualquier modificación en su situación judicial sea evaluada bajo un control riguroso.

