Un estudio revela que la genética podría influir en nuestro deseo de tener perros como mascotas.

La tenencia de perros no solo mejora nuestra salud física y mental, sino que un reciente estudio de la Universidad de Uppsala indica que hasta el 57% de las mujeres y el 51% de los hombres podrían tener una predisposición genética hacia esta relación especial.
La doctora Carri Westgarth, co-autora del estudio, sugiere que aunque la genética y el ambiente juegan roles significativos en la decisión de tener un perro, aún no hay datos concretos que respalden esta conexión genética.
La relación entre humanos y perros se remonta a 14.000 años, y se piensa que esta convivencia ha moldeado tanto la biología de los perros como la nuestra, creando un vínculo complejo y duradero.

