Una médica denuncia el uso fraudulento de su matrícula y desata una investigación sobre una clínica ilegal.

La conmoción en González Catán creció tras la denuncia de Romina Neira, médica esteticista que en diciembre de 2025 alertó sobre el uso indebido de su nombre y matrícula. Esta situación permitió descubrir una compleja red de médicos falsos que operaba en la zona.
Neira relató que fue informada por una colega que, al investigar un caso de violencia de género, encontró certificados médicos falsificados con su nombre y especialidad. Tras comunicarlo a las autoridades, la fiscalía inició una denuncia de oficio y Neira contactó a la clínica involucrada, donde el coordinador actualmente está detenido.
A lo largo de los últimos meses, Neira declaró en varias ocasiones sobre la utilización fraudulenta de su identidad profesional. La denuncia inicial, impulsada por la curiosidad de su colega, fue clave para destapar esta trama delictiva que la dejó en estado de shock.

