Expertos exigen cambios en las directrices de la OMS tras un brote de hantavirus en un crucero.

Un grupo de científicos ha cuestionado la reacción de la Organización Mundial de la Salud (OMS) frente a un reciente brote de hantavirus en un crucero, sugiriendo que el contagio podría no requerir contacto estrecho y que los aerosoles en el aire podrían ser una vía de transmisión.
Investigadores de prestigiosas instituciones, como la Universidad de Maryland y la Universidad de Oxford, sostienen que la OMS debe revisar su postura y adoptar medidas de precaución que incluyan el uso de barbijos y ventilación adecuada, en lugar de minimizar el riesgo de transmisión aérea.
Recordaron un brote en Epuyén en 2018, donde se documentó transmisión entre personas a más de 2,5 metros de distancia, lo que refuerza su llamado a una respuesta más activa y efectiva ante el hantavirus.

