Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro fueron apartados por su actuación en la investigación del crimen de Nora Dalmasso.

Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro fueron destituidos en Córdoba por «negligencia grave y mal desempeño» en la causa del asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006. El jurado del jury de enjuiciamiento determinó que su ineficacia llevó a que la causa se encuentre prescripta en la actualidad.
Di Santo, a cargo del caso entre 2007 y 2015, ordenó imputaciones clave pero argumentó en su defensa que sí se investigó a los posibles culpables. Miralles, quien asumió en 2016, imputó a Marcelo Macarrón basándose en un relato poco creíble sobre su desplazamiento desde Uruguay, mientras que Pizarro, que ingresó en 2017, sugirió un homicidio por encargo que no prosperó en juicio.
El caso ha sido objeto de controversia y críticas, con acusaciones de falta de rigor. Macarrón fue sobreseído en 2021, pero el impacto de estas decisiones sigue resonando en la sociedad cordobesa.

