Los jugadores de Santos dejan atrás el escándalo que los involucró antes del partido por Copa Sudamericana.

Después del empate entre Santos y Recoleta en Paraguay, Neymar y Robinho Jr. sellaron la paz tras un altercado previo. El capitán del equipo brasileño, quien anotó un gol, se acercó al joven de 18 años para abrazarlo y bromear, demostrando que la polémica ya era parte del pasado.
Neymar reconoció que su reacción durante un entrenamiento fue desmedida y se disculpó públicamente, asegurando que el conflicto se había resuelto internamente. “Todos cometemos errores”, afirmó, haciendo hincapié en que estas situaciones son comunes en el fútbol.
Por su parte, Robinho Jr. destacó la actitud de su compañero al asumir su error y aclaró que la presentación judicial fue impulsiva y emocional. El joven futbolista, quien admira a Neymar desde su infancia, confirmó que no habrá más acciones legales y que la situación está saldada, devolviendo la calma al equipo.

