La Hipertensión Arterial Pulmonar es una enfermedad grave que puede tardar más de dos años en diagnosticarse.

La Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP) se produce cuando los vasos sanguíneos que transportan sangre al pulmón se estrechan, dificultando el flujo y sobrecargando el corazón. Esta afección, que afecta al 1% de la población mundial, tiene una mortalidad del 21% a los tres años y, en Argentina, está incluida en la Ley Nacional de Enfermedades Poco Frecuentes.
En América Latina, entre 4.000 y 15.000 personas viven con HAP, predominando en mujeres. Su diagnóstico es complejo, ya que los síntomas iniciales, como la falta de aire y el cansancio, suelen confundirse con otros problemas más comunes, lo que retrasa la detección en más de dos años, afectando el pronóstico de los pacientes.
Recientemente, la ANMAT aprobó una nueva terapia que actúa directamente sobre la enfermedad, marcando un cambio significativo en su tratamiento. Sin embargo, los especialistas advierten que es crucial un diagnóstico temprano para maximizar los beneficios de esta innovación y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

