El presidente del club expresa su frustración tras la eliminación en Champions.

Florentino Pérez no se guardó nada tras la sorpresiva salida del Real Madrid en la Champions League a manos del Bayern Múnich. En una visita al vestuario, el mandatario calificó la temporada como una «verdadera decepción» y dejó en claro que un año sin títulos es un fracaso, pero dos son «intolerables».
El presidente también criticó a varios jugadores por no estar a la altura de la responsabilidad que implica llevar la camiseta blanca, en un ciclo que ya suma 27 derrotas en dos años. Además, mostró su descontento por la gestión de los refuerzos, quienes no han tenido el impacto esperado a pesar de la considerable inversión de 180 millones de euros.
Pérez ratificó la continuidad de Álvaro Arbeloa como entrenador hasta fin de temporada, mientras exige al equipo terminar la Liga con dignidad. El clásico contra el Barcelona el 10 de mayo será una prueba crucial para un plantel que, según su presidente, ha quedado en deuda con la historia del club.

