La joven rusa denuncia maltrato en el hospital y cuestiona a las autoridades por su experiencia traumática.

Elena Makarova, la presunta víctima de la llamada «secta rusa de Bariloche», compartió su experiencia angustiante tras ser atendida en el Hospital Ramón Carrillo, donde asegura haber vivido un «horror» que aún la atormenta en pesadillas. Makarova, quien llegó a Argentina escapando de una relación violenta en Rusia, denunció el maltrato de médicos y enfermeras durante su cautiverio.
Durante su estadía, Makarova afirma que no fue tratada adecuadamente y que su libertad fue restringida tras el nacimiento de su hijo. Acusó a la enfermera Jessie Cortez Alvarado y al médico Emiliano Bringas de prácticas invasivas, además de cuestionar la falta de apoyo por parte de las autoridades judiciales, que, según ella, no comprendieron su situación.
La causa sigue en manos de la Justicia federal, que ha decidido extender la investigación por un año. El juez Gustavo Zapata determinó que el ciudadano ruso Konstantin Rudnev, presunto líder de la secta, permanecerá detenido al menos hasta abril de 2027 mientras se avanza en el caso.

