La Justicia argentina procesó a dos médicos por el robo de medicamentos peligrosos.

El juez Javier Sánchez Sarmiento procesó al anestesista Hernán Boveri y a la exresidente Delfina Lanusse por administración fraudulenta, tras el desvío de fármacos como el propofol para fines recreativos.
La investigación comenzó tras auditorías que revelaron inconsistencias en el inventario del Hospital Italiano, lo que llevó a la institución a desvincular a Lanusse y suspender a Boveri mientras se esclarecen los hechos.
Este caso resalta la seriedad de los delitos de cuello blanco en el ámbito de la salud, marcando un precedente en la lucha contra la malversación de recursos médicos.

