El entrenamiento de fuerza se convierte en un aliado esencial para la salud femenina, especialmente a partir de los 40 años.

La actividad física ha ganado protagonismo en la vida diaria, y el entrenamiento de fuerza se destaca como clave para la salud de las mujeres, sobre todo en la transición hacia la menopausia.
Según la Dra. Valeria Valko, este tipo de ejercicio no solo ayuda a preservar la masa ósea y muscular, sino que también mejora la salud metabólica y reduce el riesgo de dolores crónicos, promoviendo una vida más activa y autónoma.
No hay edad límite para comenzar; la ginecóloga enfatiza la importancia de una evaluación médica previa y de la supervisión profesional para asegurar un entrenamiento seguro y efectivo.

