
Nahir Galarza, condenada por el crimen de su novio, salió de la cárcel para visitar a su abuela enferma en Gualeguaychú. La autorización se dio por una solicitud especial de la defensa de la joven.
La visita se realizó en secreto y con estrictas medidas de seguridad. Tras despedirse de su pariente, Galarza regresó a cumplir su condena en la cárcel de Paraná.
El caso se remonta al 29 de diciembre de 2017, cuando Galarza mató a su novio Fernando Pastorizzo en Entre Ríos. La joven, condenada a prisión perpetua, es la mujer más joven en recibir esa sentencia en Argentina.

