La falta de consensos y el calendario político complican la reforma electoral del oficialismo.

El Gobierno argentino intensifica las conversaciones en el Congreso para impulsar reformas clave antes del cierre de sesiones ordinarias, aunque el tiempo se agota y hay divisiones internas sobre la eliminación de las PASO.
Mientras algunos funcionarios advierten sobre la escasez de apoyos, otros confían en lograr una mayoría, aunque los gobernadores radicales y del Norte Grande muestran resistencia a la propuesta.
Sin una fecha definida para el tratamiento de la reforma electoral y con la visita del papa León XIV a la vista, el Ejecutivo debe priorizar sus agendas para evitar que sus iniciativas queden paralizadas hasta el próximo período legislativo.

