El conflicto judicial en Nueva York surge del ingreso del Grupo Petersen a YPF entre 2008 y 2011.

La megacausa que enfrenta a Argentina en los tribunales de Nueva York se origina en la participación del Grupo Petersen, encabezado por la familia Eskenazi, en YPF, que comenzó en 2008. El litigio se centra en la supuesta violación de los estatutos de la empresa tras su nacionalización en 2012.
El Grupo Petersen adquirió inicialmente el 14,9% de YPF a Repsol, aumentando su participación a un 25,46% en 2011, mediante financiamiento de bancos internacionales. La operación se sustentó en la promesa de dividendos, de los cuales el 90% debía ser distribuido a los accionistas, pero este flujo se interrumpió tras la intervención estatal.
Durante cuatro años, el modelo de negocio funcionó de manera efectiva, pero la situación cambió con la intervención del gobierno, dejando a las empresas de los Eskenazi en una situación financiera precaria. Este conflicto ahora se desarrolla en un contexto de gran tensión política y económica.

