El oficialismo enfrenta desafíos para eliminar las primarias, con aliados divididos y un calendario ajustado.

A menos de un mes del final de las sesiones ordinarias, el Gobierno no logra reunir los votos necesarios en el Senado para suspender las PASO, encontrando resistencia entre sus aliados y gobernadores que tradicionalmente apoyan sus iniciativas.
Con miras a la reelección de 2027, el oficialismo necesita al menos 16 votos adicionales y ha conseguido acercar solo 11, mientras el jefe de Gabinete, Diego Santilli, busca negociar apoyos en un complejo escenario político.
La UCR y el PRO se muestran reticentes, complicando aún más la situación, mientras que algunos gobernadores están dispuestos a colaborar, pero exigen condiciones y beneficios a cambio de su respaldo.

