El presidente burkinés evalúa la intervención gubernamental tras una dura derrota ante Argentina.

El presidente de Burkina Faso, Ibrahim Traoré, está contemplando tomar el control de la Federación Burkinesa de Fútbol tras la abultada derrota de su selección Sub 23 contra Argentina, que finalizó 7-0 en Buenos Aires.
Traoré justificó la posible medida como una necesidad de «reorganizar la gestión deportiva nacional». La delegación enfrentó un arduo viaje de casi 24 horas, con escalas en Marruecos y Qatar, llegando el mismo día del partido.
Esta intervención podría contradecir las regulaciones de la FIFA, que prohíbe la injerencia gubernamental en las asociaciones miembros, y podría acarrear sanciones severas, incluyendo la suspensión o expulsión del organismo internacional.

