Una técnica innovadora podría ayudar a quienes luchan contra la adicción al tabaco.

El tabaquismo, una enfermedad crónica impulsada por la nicotina y sustancias tóxicas, afecta a millones. Diversos métodos han sido intentados por quienes buscan dejar de fumar, pero la recaída es común. La estimulación magnética transcraneal repetitiva (TMS) surge como una alternativa prometedora en el tratamiento de esta adicción.
El neurólogo Alejandro Andersson del INBA explica que dejar de fumar no es solo cuestión de voluntad, ya que la dependencia involucra complejos mecanismos cerebrales. La TMS, que utiliza campos magnéticos generados por una bobina, busca modificar la actividad neuronal sin cirugía ni anestesia, aunque su eficacia varía según el paciente y el protocolo.
A pesar de que la FDA aprobó un dispositivo específico para ayudar a dejar de fumar, la TMS no debe considerarse una solución mágica. Es esencial combinarla con tratamientos tradicionales y un enfoque integral para el tabaquismo, dado que la OMS estima que el tabaco causa más de siete millones de muertes al año.

