La medida busca agilizar la administración y favorecer a los empleadores sin afectar los derechos laborales.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha decidido eliminar la obligación de rubricar la documentación laboral, estipulada en el artículo 52 de la Ley de Contrato de Trabajo. La norma, que queda sin efecto a partir del 1° de junio de 2026, busca simplificar los trámites administrativos y fomentar un entorno más dinámico para las empresas.
Gabino Tapia, ministro de Justicia de la Ciudad, resaltó que esta acción refleja un compromiso con una administración moderna y alineada con la normativa vigente, mientras que Horacio Bueno, subsecretario de Trabajo y Empleo, subrayó que se eliminan trámites innecesarios sin sacrificar controles.
La resolución también asegura la continuidad de los trámites iniciados antes de la fecha límite bajo las normas vigentes, además de encomendar a la Dirección General Relaciones del Trabajo la adecuación de los sistemas administrativos al nuevo régimen.

